martes, 7 de mayo de 2013

Sobre reinas reales e imaginarias


(Muchos spoilers para los no lectores)

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner tiene una indisimulable pasión por el Twitter, fruto de la comodidad que le ofrece un medio en el que puede expresarse cuando se le ocurre sin ser interrumpida ni cuestionada. Esto hace que hable por esta red social de todo lo que tiene ganas, y debido a esto a veces habla de más. Pero no nos confundamos: todo lo que dice está teñido de intencionalidad política. Cristina no es un mujer ingenua y si bien últimamente se la ve apabullada por la marea de contrariedades que viene sufriendo su gestión, cada vez que dice algo lo hace con una intención precisa. Es así que hace algunos días se refirió a Game of Thrones, producción de HBO basada en una serie de novelas de George R.R. Martin, como su serie televisiva preferida. No casualmente Game of Thrones se emite los domingos a las 22 hs., en el mismo horario que Periodismo Para Todos, el programa conducido por Jorge Lanata donde desde hace poco menos de un mes se están sacando a la luz detalles sobre lavado de dinero que involucran directamente a las altas esferas del poder kirchnerista. Entonces, al mismo tiempo que ignora sistemáticamente todas las denuncias que rodean a su presidencia, CFK manifiesta su agrado por un programa de televisión que se superpone con el de su archienemigo nunca reconocido.

Pero más allá de los vaivenes de la connotación, nos encontramos ante un hecho poco común en el que vemos dos universos independientes el uno del otro como son la ficción fantástica y la agenda política por una vez entremezclados. Esto provoca que analistas políticos serios y prestigiosos (como el mismo Lanata) quienes por lo general no tienen la costumbre de hablar de lo que no saben, por una vez lo hagan. Y por supuesto, los resultados suelen ser desastrosos. Esto se notó particularmente en la comparación forzada que varios hicieron entre Cristina y Danaerys Targaryen sólo por el motivo de que la presidenta declaró que ese era su personaje favorito.
Vamos por partes: dudo mucho que Cristina realmente vea Game of Thrones (en adelante GoT). La serie está basada, como se dijo antes, en la saga Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin (sí, una cruza de productor de los Beatles con Tolkien), la cual ya tiene publicados cinco volúmenes de los siete que están previstos. Martin tiene un pasado de guionista de televisión. Entre sus trabajos se destaca "La Bella y la Bestia", serie de los '90 que contaba con el protagónico de Linda Hamilton. Martin decidió por aquellos años abandonar los guiones para dedicarse a las novelas, afirmando que el tiempo televisivo lo limitaba demasiado en cuanto a extensión. Se propuso entonces escribir la historia más grande que su imaginación pudiera crear. Resultó que el señor tenía una imaginación bastante profusa. De esa manera forjó la existencia en 1996 de un mundo de ficción con tres continentes ambientados en una época con resabios medievales, pero sin contacto con nuestro universo. Por lo tanto tuvo que explicar la geografía y la organización política de este mundo. Y hablar de política implica hablar de historia, así que tuvo que inventar doce mil años de historia previa en los que se incluyen conquistas, genocidios, guerras, invasión de criaturas sobrenaturales, dragones, rebeliones, traiciones y la construcción de un muro de hielo de 200 metros de altura y 500 km. de longitud. También crea no una, sino al menos cinco religiones distintas, cada una con su respectiva liturgia, que se profesan en los distintos escenarios. Quiero que esto quede claro: Martin detalla, a través de la tradición oral, los eventos destacados en esos doce mil años en dos de los tres continentes de manera que los lectores seamos capaces de comprender los procesos históricos que llevaron a que las cosas estén como están en el presente de la saga. Normalmente la técnica del escritor es permitir que la historia se complique hasta determinado punto. Asímismo, los personajes y tramas secundarias se pueden ramificar hasta cierto nivel. Luego de eso la historia tiende a resolverse. En la saga de Martin van cinco libros a un promedio de mil páginas cada uno en los que la historia no deja de complicarse y ramificarse. Ni atisbos de que vaya a resolverse. Quizás este sea el principal atractivo para sus seguidores.
Por supuesto que la serie de TV, por los mismos motivos que en su momento Martin había abandonado el medio, necesariamente tiene que refrenar el aliento narrativo del autor. Es por eso que el trabajo realizado por Dan Weiss y David Benioff para HBO implica el desafío de mantener el sentido y el espíritu de la saga de novelas pero adaptándolo al lenguaje y los tiempos que la televisión exige, con el agravante de disponer de apenas diez capítulos de una hora por temporada para desarrollar esta historia. Hasta ahora los resultados son ciertamente auspiciosos. GoT va por su tercera temporada (equivalente a la primer mitad de la tercera novela, Tormenta de Espadas) y tanto las mediciones de audiencia regular como las descargas en internet no dejan de crecer. De hecho, para combatir la piratería, HBO tomó la arriesgada decisión de emitir los episodios estreno en simultáneo prácticamente en todo el mundo. Por supuesto, en horario estelar: domingos a las diez de la noche. Sí, el mismo horario de Lanata.
Si bien es imposible resumir la magnitud de la historia, hay algunos ejes por los que podemos movernos para entender de qué va. En el continente occidental de Westeros (Poniente) hay Siete Reinos que hace 300 años fueron unificados por Aegon Targaryen el Conquistador, con ayuda de sus dos hermanas y sus tres dragones. La dinastía Targaryen gobernó con altibajos hasta que, quince años atrás, el príncipe Rhaegar, hijo mayor de Aerys, el Rey Loco, secuestró a Lyanna Stark, hija de Rickard Stark, señor de Invernalia, el antiguo y poderoso bastión del Norte. Lyanna estaba prometida con el señor de Bastión de Tormentas, Robert Baratheon, quien contestó a la ofensa levantándose en rebelión contra Aerys y matando en combate a Rhaegar en el vado del río Tridente. Herido, su amigo y hermano de Lyanna, Ned Stark, marchó a la capital del reino, Desembarco del Rey, a derrocar al rey Aerys. Pero antes que Ned llegó Tywin Lannister, señor de Roca Casterly, pricipal productor minero del continente y antiguo aliado del Rey. Cuando Aerys abrió las puertas para dejar entrar a su amigo, se encontró con su traición. Tywin saqueó Desembarco y su hijo Jaime, guardia real de Aerys, rompió su juramento y mató al Rey por la espalda. Robert Baratheon fue coronado Rey de los Siete Reinos y para sellar su alianza tomó como esposa a Cersei Lannister, hija de Tywin. Los hijos de Rhaegar y herederos al trono fueron asesinados, pero su madre embarazada y su hermano Viserys lograron huir a la isla de Rocadragón, tradicional bastión de los Targaryen. Allí fue dada a luz Danaerys durante una terrible tormenta. Su madre murió en el parto. Viserys huyó con su hermana al vecino continente de Essos, donde durante años intentó con poco éxito obtener ayuda para restaurar a los Targaryen en el preciado Trono de Hierro.
Es quince años después cuando comienza la acción en presente. Robert convoca a su amigo Ned para ser la Mano del Rey (algo así como un Primer Ministro) luego de la muerte de Jon Arryn, quien había ocupado ese cargo durante todo ese tiempo. Los Lannister ansían el poder y si bien Robert tuvo dieciséis bastardos, los hijos que llama legítimos son fruto de la unión de Cersei con su hermano Jaime. Ned decide investigar esto y como resultado tanto él como Robert son asesinados. Asciende al trono Joffrey Baratheon, el supuesto heredero de Robert, quien resulta ser un monarca cruel y despótico. El reino se levanta en guerra y hay cinco reyes en disputa. Si bien Joffrey, gracias a las maniobras de Tywin, logra ganar la guerra, finalmente es asesinado el día de su boda. Asume su hermano de ocho años, Tommen. Cersei, quien siempre ambicionó el poder pero nunca pudo manejar a su esposo ni a su hijo mayor, encuentra en el pequeño Tommen la posibilidad de controlar los destinos del reino. Cersei es personalista, soberbia y caprichosa. Gobierna un paìs desvastado por las luchas internas. Se rodea de un consejo de inútiles y aduladores que no hacen mas que aplaudirla. Desconfía y procura deshacerse de quienes piensan distinto. Sus medidas de gobierno profundizan los problemas económicos, sociales y polticos del país. Quiere eternizarse en el poder y teme no poder hacerlo. No respeta ni escucha los reclamos de su gente. Ve conspiraciones en todos lados. Repito, estoy hablando de Cersei. Ya hablaremos de las otras reinas.
Por su parte, y al otro lado del Mar Angosto, Danaerys Targaryen creció huyendo de los asesinos que mandaba Robert y su hermano Viserys nunca logró más que ser conocido como el Rey Mendigo. Gracias a la ayuda de un comerciante de la ciudad de Volantis, Viserys decide entregarla como esposa a un Khal Dothraki (nación nómade con reminiscencias de los hunos) quien lo proveería de un ejército para recuperar Poniente. Pero Viserys es soberbio y resentido, y no se preocupa por entender a los dothraki. Como resultado Khal Drogo lo corona con oro fundido y hasta ahí llega el Rey Mendigo. Pero ya liberada de la tiranía de su hermano, Danaerys comienza su camino como Khalesi. Convence entonces a Drogo de emprender la conquista de Poniente, pero una herida mal curada y la traición de una bruja lo deja vegetativo y su autoridad es cuestionada por todo el khalasar que lo sigue. Entonces decide matar ella misma a su marido para terminar con su sufrimiento y decide quemar su cuerpo en una pira. En la pira también deposita tres huevos de dragón petrificados y ella misma ingresa en las llamas. Emerge ilesa y con tres dragones recién nacidos. A partir de entonces comienza su reinado, caracterizado por la proximidad entre ella y su pueblo, una profunda piedad por los más débiles y un implacable sentido de justicia. De esta manera libera la ciudad esclavista de Astapor del yugo de los ghiscarios y obtiene su ejército de Inmaculados. Los Inmaculados son soldados entrenados desde niños para obedecer ciegamente y resistir al dolor. En su entrenamiento se le amputan los genitales, deben criar mascotas para luego matarlas y matar bebés. También son torturados de distintas formas. Al enterarse de esto Danaerys "compra" a los soldados, los utiliza para matar a sus amos y luego los libera, dándoles la opción de seguirla como hombres libres. Luego de eso libera dos ciudades esclavistas más, Yunkai y Mereen, y se queda en Mereen a gobernar. Es una gobernante sabia y amada por su pueblo, que la trata por el nombre de Mhysa: Madre.

Y finalmente tenemos a Cristina. Conocemos bastante a Cristina, para bien o para mal. He leído artículos donde se manipulaba la figura de Danaerys para que coincida con el perfil de CFK, pero desde donde se las mire son mujeres bastante distintas. Ante la desgracia de su pueblo, Danaerys actúa. CFK calla. Por supuesto, el traje de Cersei parece calzarle como hecho a medida. Finalmente, antes de que termine la cuarta novela, Festín de Cuervos, Cersei debe responder por los crímenes cometidos durante su reinado. El castillo de naipes que construye a través de las páginas finalmente se le viene encima.
Todavía no sabemos cuál será el destino definitivo de cada una de nuestras tres reinas. Lo que resulta innegable es que ese destino está cada vez más cerca. Sea el Trono de Hierro o el calabozo, el camino de las tres se va demarcando y de a poco se acercan a su lugar definitivo en la Historia.
Que el Padre las juzgue con severidad, que la Madre las guíe y, a las que lo merezcan, que los Otros se las lleven.

3 comentarios:

  1. se puede comparar con Melisandre

    ResponderEliminar
  2. El que sabe, sabe. Y el que no publica en Perfil. Así es la vida.

    ResponderEliminar
  3. Es el mejor resumen de la novela que he leido y veo que vale la pena envolverse en su lectura. Gracias!

    ResponderEliminar